La membrana del eritrocito está constituida por una bicapa de lípidos sobre la cual se anclan una serie de proteínas. La mayoría de los carbohidratos se encuentran en las glucoproteínas y en una pequeña porción en los glucolípidos. Todas estas estructuras cumplen funciones muy importantes, entre ellas su capacidad de comportarse como antígenos. Estos antígenos permiten caracterizar a un individuo y son considerados como marcadores poblacionales.